Información del artículo

Estudio original

Apartados

Resumen

Abstract

Introducción

Material y métodos

Resultados

Discusión

Conclusión

Referencias

Comparación de Jeringas con Heparina de Litio y Jeringa Preparada con Heparina Sódica de 1000 UI.
Comparison of Lithium Hepatic Syringes and Syringe Prepared With 1000 IU Sodium Heparin.

Barradas-Sánchez Felipe de Jesus1; Terán-Soto Juan Miguel2; Rivera-Mexicano Laura3; Molina-Rodríguez Gloria3, Huesca-Pizarro Luis Alberto4. 1Servicio de anestesiología del Centro Estatal de Cancerología “Miguel Dorantes Mesa” Xalapa, Veracruz, 2Servicio de anestesiología del Hospital Regional “Luis F. Nachon“ Xalapa, Veracruz. 3Servicio de anestesiología del Centro De Alta Especialidad “Dr Rafael Lucio “, Xalapa, Veracruz. 4Product Specialist Acute Care Diagnostics POC WERFEN. Ciudad de México.

Anestesia en México 2026;38(1): 19-22. https://doi.org/10.64221/aem-38-1-2026-003

Fecha de recepción septiembre 2025, fecha de revisión noviembre 2025, fecha de publicación enero 2026.
molcar1@yahoo.com.mx

Resumen
Introducción: La gasometría arterial es esencial en la evaluación de pacientes críticos, permitiendo medir parámetros como PaO2, PaCO2 y pH. La sangre para gasometría puede tomarse con jeringas con heparina de litio o jeringas preparadas con heparina de 1000 UI, pero estas técnicas pueden generar variabilidad en los resultados. Objetivo: Comparar los resultados gasométricos de muestras de sangre de pacientes bajo anestesia general obtenidas con jeringas con heparina de litio y jeringas preparadas con heparina de 1000 UI. Material y Métodos: Se realizó un estudio transversal, observacional y prospectivo en 39 pacientes bajo anestesia general. Se tomaron dos muestras de sangre arterial por paciente, una con jeringa con heparina de litio y otra con jeringa preparada con heparina sódica de 1000 UI. Se compararon pH, PaO2, PaCO2, bicarbonato, lactato, hemoglobina y déficit base usando pruebas estadísticas. Resultados: No hubo diferencias significativas en pH, PaCO2, PaO2, lactato, hemoglobina y hematocrito entre las dos técnicas. Sin embargo, el bicarbonato (p=0.014) y el déficit base (p=0.004) fueron significativamente menores en las muestras tomadas con heparina 1000 UI. Conclusiones: Ambas técnicas son comparables en la mayoría de los parámetros, pero las muestras tomadas con jeringas preparadas con heparina sódica 1000 UI mostraron diferencias en bicarbonato y déficit base, lo que requiere un manejo cuidadoso.
Palabras claves: Análisis de los gases de la sangre, bicarbonatos, heparina

Abstract

Introduction: Arterial blood gas analysis is crucial in critically ill patients, measuring key parameters like PaO2, PaCO2, and blood pH. Samples for gasometry can be collected using pre-heparinized syringes or syringes prepared with 1000 UI heparin. Different preparation techniques may cause variability in results.
Objective: To compare arterial blood gas results from patients under general anesthesia using pre-heparinized with lithium heparin syringes versus syringes with 1000 UI sodic heparin.
Materials and Methods: A cross-sectional, observational, and prospective study was conducted in 39 patients under general anesthesia in a high-specialty hospital in Mexico. Two arterial blood samples were taken from each patient, one with a pre-heparinized syringe with lithium heparin and the other with a syringe prepared with 1000 UI sodic heparin. Gasometric results, including pH, PaO2, PaCO2, bicarbonate, lactate, hemoglobin, and base deficit, were compared using statistical tests. Results: No statistically significant differences were found in pH, PaCO2, PaO2, lactate, hemoglobin, and hematocrit between the two methods. However, significant differences were noted in bicarbonate (p=0.014) and base deficit (p=0.004), with lower values in the samples collected with syringes using 1000 UI sodic heparin. Conclusions: Both collection techniques are comparable for most parameters, but syringes with 1000 UI sodic heparin showed differences in bicarbonate and base deficit, indicating the need for careful handling.
Keywords: Blood gas analysis, heparin siringes, bicarbonate.

Introducción

La gasometría arterial (GA) es una prueba diagnóstica de gran relevancia en la evaluación de pacientes críticos, ya que permite analizar el estado ventilatorio, la oxigenación y el equilibrio ácido-base a través de una muestra sanguínea extraída de una arteria (1,2). Este procedimiento es indispensable en el manejo de pacientes con enfermedades respiratorias, así como en aquellos sometidos a intervenciones quirúrgicas, donde el control del intercambio de gases y la homeostasis es crucial para guiar el tratamiento médico. Entre los parámetros clave que mide la GA se encuentran la presión parcial de oxígeno (PaO2), la presión parcial de dióxido de carbono (PaCO2) y el pH sanguíneo, cada uno de ellos fundamental para evaluar la función pulmonar y el estado ácido-base del paciente (3).

La correcta recolección y análisis de la muestra gasométrica son críticos para evitar errores en la interpretación de los resultados, que podrían comprometer la seguridad del paciente (2,4). El uso de anticoagulantes como la heparina es esencial para evitar la coagulación de la muestra. Sin embargo, las diferentes técnicas de preparación de las jeringas, ya sea mediante el uso de jeringas preheparinizadas o el uso de jeringas preparadas manualmente con heparina, pueden generar variabilidad en los resultados gasométricos. La heparina líquida, si se usa en exceso o de manera incorrecta, puede diluir la muestra y alterar los parámetros medidos, afectando principalmente la PaO2, PaCO2 y el pH (5–7).

En pacientes sometidos a anestesia general, la GA se utiliza comúnmente para monitorear la oxigenación y el equilibrio ácido-base intraoperatorio, lo que subraya la importancia de obtener resultados precisos y confiables. La elección del tipo de jeringa para la recolección de la muestra puede influir en la calidad de estos resultados (5,6). Por ello, el presente estudio busca comparar la variabilidad de los resultados gasométricos obtenidos con jeringas preheparinizadas frente a las jeringas preparadas manualmente con 1000 UI de heparina sódica, en pacientes bajo anestesia general atendidos en el Centro de Alta Especialidad.

El análisis de esta comparación permitió determinar si existen diferencias significativas entre ambas técnicas, con el fin de optimizar el proceso preanalítico de recolección de muestras y garantizar la seguridad del paciente a través de resultados más precisos y estandarizados, comparando las muestras de sangre de pacientes bajo anestesia general tomadas con jeringa preheparinizadas con heparina de litio y jeringa preparada con 1000 UI de heparina sódica.

Material y métodos
Se diseño un estudio transversal, observacional y prospectivo. Se realizó en el Centro de Alta Especialidad «Dr. Rafael Lucio», Veracruz, México; durante un periodo de tres meses tras la autorización del protocolo por el comité de ética institucional. La población objetivo incluyó a todos los pacientes a quienes se les colocó una línea arterial para la toma de GA. Los criterios de inclusión abarcaban a pacientes de ambos sexos, sometidos a cirugías electivas o de urgencia, y con un estado físico ASA (American Society of Anesthesiologists) de clasificación II a IV. Se excluyeron aquellos con lesiones dérmicas en las zonas de colocación de la línea arterial, mientras que los pacientes con muestras incompletas, coaguladas o que no fueron procesadas a tiempo fueron eliminados del análisis.
Las muestras de sangre arterial fueron recolectadas por médicos capacitados, utilizando dos tipos de jeringas: una preheparinizada con heparina de litio liofilizada y otra preparada manualmente con heparina de 1000 UI. Ambas muestras fueron extraídas de una línea arterial en cada paciente, manteniéndose en una red de frío y procesándose en un lapso de 15 minutos en el laboratorio correspondiente. Se evaluaron parámetros gasométricos como PaO2, PaCO2, pH, bicarbonato, lactato, BE, hemoglobina y hematocrito.
Los datos recolectados fueron analizados con el software estadístico SPSS versión 23.
Resultados
Se incluyeron un total de 39 pacientes, de los cuales 19 eran hombres (48.7 %) y 20 mujeres (51.3 %), con una edad media de 40 ± 20 años. En cuanto al tipo de cirugía, 32 procedimientos (82.1 %) fueron electivos y 7 (17.9 %) de urgencia. La clasificación ASA de los pacientes fue: ASA II en 33.3 %, ASA III en 51.3 %, y ASA IV en 15.4 %.
Los resultados de la GA no mostraron diferencias estadísticamente significativas entre las muestras obtenidas con jeringas preheparinizadas y aquellas preparadas con heparina de 1000 UI para los parámetros de pH, PaCO2, PaO2, lactato, hemoglobina y hematocrito. El pH fue de 7.35 ± 0.06 en las muestras preheparinizadas y de 7.34 ± 0.06 en las jeringas con heparina 1000 U (p=0.557). La PaCO2 fue de 39.23 ± 5.86 mm Hg en las jeringas preheparinizadas y 36.74 ± 6.22 mm Hg en las de heparina 1000 U (p=0.073). La PaO2 fue similar en ambos grupos: 172.20 ± 82.44 mm Hg en las jeringas preheparinizadas y 172.56 ± 80.80 mm Hg en las de heparina 1000 U (p=0.985).
En cuanto a los niveles de lactato, la mediana fue de 1.40 (0.80 – 2.10) mmol/L en las muestras preheparinizadas y 1.30 (0.7 – 2.0) mmol/L en las muestras con heparina 1000 U (p=0.811). Los niveles de hemoglobina tampoco presentaron diferencias significativas, siendo de 11.97 ± 2.31 g/dL en las jeringas preheparinizadas y 11.05 ± 1.40 g/dL en las de heparina 1000U (p=0.08).
Por otra parte, el bicarbonato presentó diferencias estadísticamente significativas, con una media de 22.4 ± 2.5 mmol/L en las jeringas preheparinizadas y 20.9 ± 2.4 mmol/L en las jeringas de heparina 1000U (p=0.014). Asimismo, el déficit base (BE) también mostró diferencias significativas, con una mediana de -3.9 mmol/L (rango intercuartil: -6.0 a -1.6) en las jeringas preheparinizadas y -5.7 mmol/L (rango intercuartil: -7.4 a -3.9) en las jeringas de heparina 1000U (p=0.004) (Cuadro I).
Discusión
El objetivo de este estudio fue comparar los resultados gasométricos obtenidos con jeringas preheparinizadas y jeringas de preparadas con heparina de 1000 U en pacientes sometidos a anestesia general. Los hallazgos muestran que, en su mayoría, ambos métodos son equivalentes para la obtención de muestras de sangre arterial.
El pH, la PaCO2 y la PaO2 no mostraron diferencias estadísticamente significativas entre ambos tipos de jeringas, lo que sugiere que ambas técnicas mantienen la estabilidad de estos parámetros en el contexto quirúrgico. Estos resultados concuerdan con estudios previos, que también han demostrado que el tipo de jeringa no afecta significativamente la precisión en la medición de los gases sanguíneos, aunque las jeringas preheparinizadas son preferidas por su practicidad y menor riesgo de error al agregar heparina manualmente (8,9).
En cuanto a los niveles de hemoglobina y hematocrito, no se encontraron diferencias significativas, lo que indica que ambas técnicas son igualmente confiables para la medición de estos parámetros. Sin embargo, se observó una diferencia significativa en los niveles de bicarbonato, con valores menores en las muestras tomadas con jeringa preparada con heparina de 1000 U. Este hallazgo podría estar relacionado con la dilución de la muestra al utilizar heparina líquida, como han señalado investigaciones previas. Del mismo modo, el déficit base también mostró diferencias significativas, siendo mayor en las muestras con jeringa de heparina 1000 U, lo que sugiere que el exceso de heparina puede alterar ciertos parámetros ácido-base.
Aunque el lactato no mostró diferencias significativas, los resultados observados en el bicarbonato y el déficit base destacan la importancia de estandarizar el método de obtención de muestras para evitar variaciones en los resultados gasométricos que puedan influir en la toma de decisiones clínicas.
Conclusión
Este estudio demuestra que tanto las jeringas preheparinizadas como las jeringas preparadas con heparina 1000 U son igualmente efectivas para la mayoría de los parámetros gasométricos. Sin embargo, las diferencias observadas en los niveles de bicarbonato y déficit base subrayan la necesidad de un manejo cuidadoso al utilizar heparina líquida para evitar posibles errores de interpretación clínica. Estos hallazgos sugieren la necesidad de estudios adicionales para validar los resultados y determinar su impacto clínico, especialmente en el manejo de pacientes bajo anestesia general.

Referencias:

1. Cid JLMRS. Cardiopulmonary exercise testing. Procedure and recommendations. NCT Neumología y Cirugía de Tórax. 2015;74(3):207–21.
2. Neligan P. Equilibrio ácido básico perioperatorio. In: Miller Anestesia. 9th edición. 2021. p. 1525–33.
3. Mangas A, Oliver P, Casitas R, Laorden D. Indicaciones e interpretación diagnóstica de la gasometría arterial. Medicine-Programa de Formación Médica Continuada Acreditado. 2018;12(66):3898–902. https://10.1016/j.med.2018.10.025
4. Wiwanitkit V. Glass syringes are better than plastic for preserving arterial blood gas for oxygen partial pressure determination: an explanation based on nanomaterial composition. Vol. 1, international Journal of nanomedicine. Taylor and Francis; 2006. p. 223–4.
5. Sood P, Paul G, Puri S. Interpretation of arterial blood gas. Indian J Crit Care Med. 2010;14(2):57. DOI: 10.4103/0972-5229.68215
6. Sandler P, Goldstein LN. The effect of different forms of heparin on point-of-care blood gas analysis. South African Medical Journal. 2018;108(3):224–9. doi: 10.7196/SAMJ.2018.v108i3.12626.
7. Tovo A, Briozzo G, Der Parsehian S. El laboratorio de urgencia en la detección de errores preanalíticos. Exceso de heparina en una muestra de sangre arterial para evaluación de gases, electrolitos y equilibrio ácido-base. Revista del Hospital Materno Infantil Ramón Sardá. 2008;27(2):79–84.
8. Bello JAO, López CC, Acuña EPM, Soto JMT, Pizarro LAH. Conocimiento de la fase preanalítica y postanalítica de la gasometría arterial en médicos residentes e internos. Educación Médica. 2021;22:112–24.
9. Fraga OR, Segarra XN, Ortega AG, Cantalejo FR, Rioja RG, Queral LA, et al. Recomendaciones preanalíticas para la medición del equilibrio ácido-base y los gases en sangre. Recomendación (2018). Revista del Laboratorio Clínico. 2019;12(4):e66–74.