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Abstract

Introducción

Discusión

Conclusión

Referencias

Retiro exitoso no quirúrgico de catéter epidural anudado. Reporte de un caso.

Dr. Luis Martin Hernández-López*
Dr. Enrique Uribe Carrete**

*Residente de tercer año de Anestesiología, IMSS Hospital General Regional Clínica 1, Tijuana, Baja California.
**Médico anestesiólogo. Adscrito al servicio de anestesiología, IMSS Hospital General Regional Clínica 1, Tijuana, Baja California
E mail: martin.hernandez11@hotmail.com

https://doi.org/10.64221/aem-38-3-034
Fecha de recepción. Enero 2026 – Fecha de publicación. Agosto 2026

Resumen

La preocupación al presentar resistencia al retiro de un catéter epidural es que en última instancia el retiro tenga que ser quirúrgico. Sin embargo, existen diferentes bibliografías que hablan sobre maniobras que se pueden utilizar para aumentar las probabilidades de retiro de un catéter epidural retenido.

Se presenta el caso de una paciente gestante a la cual se realiza cesárea bajo bloqueo neuroaxial subaracnoideo con colocación de catéter epidural inerte que presentó resistencia durante su retiro, posterior a maniobras se extrae sin dificultades encontrando un nudo verdadero en catéter epidural.

Palabras clave: Cesárea, Catéteres, Anestesia epidural, Remoción de dispositivos, Complicaciones postoperatorias.

Abstract

The concern when resistance is encountered during the removal of an epidural catheter is that removal may ultimately require surgical intervention. However, various sources in the literature describe maneuvers that can be used to increase the likelihood of successfully removing a retained epidural catheter.

We report the case of a pregnant patient who underwent cesarean section under subarachnoid neuraxial block with placement of an inert epidural catheter, which presented resistance upon removal; following the application of maneuvers, it was extracted without difficulty, revealing a true knot in the epidural catheter.

Key words: Cesarean section, Catheters, Anesthesia, Epidural, Device removal, Postoperative complications.

Introducción

La colocación de un catéter epidural sigue siendo una técnica confiable para la continuación de la anestesia y como parte de analgesia postoperatoria. La aplicación de la técnica conlleva ciertos riesgos; uno de ellos es la creación de un nudo del catéter en el espacio epidural, el cual en ciertos casos es difícil de retirar debido al aumento del diámetro del catéter en el sitio del nudo, generando resistencia al tratar de sacarlo por el orificio de entrada.

Se han descrito diversas técnicas para facilitar el retiro de un catéter, las cuales incluyen: Test de solución salina para verificar funcionalidad, tracción suave del catéter en posición decúbito lateral con segundo intento de tracción en la misma posición de la inserción, y si esto falla y el paciente presenta síntomas neurológicos, se indica el retiro quirúrgico(1).

Caso Clínico

Paciente femenina de 20 años, Gesta 1, Para 0, profesión cosmetóloga, sin antecedentes familiares de importancia, niega alergias, enfermedades crónicas degenerativas y abuso de sustancias. Se presenta a servicio de anestesiología para cesárea de urgencia con diagnóstico de Embarazo de 37.2 semanas de gestación + Trabajo de parto en fase latente + Obesidad grado II de la OMS + Anemia moderada microcítica e hipocrómica + Estado fetal incierto.

Signos vitales: Presión arterial 122/80 mmHg, frecuencia cardiaca 75 lpm, frecuencia respiratoria 18 rpm 36.6 0C
Somatometría: Peso 94 kg, Talla 1.60 m, Índice de masa corporal (IMC): 36.7 kg/m2.

Se realiza bloqueo neuroaxial mixto (epidural/subaracnoideo), posicionando a la paciente en posición sedente. Asepsia y antisepsia, ubicación de espacio L2-L3, infiltración de lidocaína 2%, 4 mL. Se realiza punción con aguja Tuohy 17 gauge, 91 mm de longitud abordaje sobre línea media, se localiza espacio peridural con técnica de gota pendiente de Gutiérrez al primer intento. Sobre aguja Tuohy 17 gauge se inserta aguja Whitacre 25 gauge obteniendo líquido cefalorraquídeo claro, se administra bupivacaína hiperbárica 10 mg/2 mL, al finalizar la administración de medicamento en espacio subaracnoideo, se coloca catéter peridural 19 gauge, se introduce catéter, dejándolo en una profundidad de 100 mm, sin complicaciones, se comprueba permeabilidad de este y se fija catéter a espalda de paciente, dando posición en decúbito supino a paciente, consiguiendo bloqueo a nivel de T4 dando latencia de periodo de 8 minutos. Se vuelve a corroborar permeabilidad de catéter sin presentar resistencia.

Durante transanestésico paciente presenta atonía uterina transitoria, se realiza sutura compresiva B-Lynch presentando reversión de sangrado. Finaliza procedimiento quirúrgico y se decide su paso a área de recuperación, dejando catéter epidural inerte debido a alto riesgo de sangrado postquirúrgico y por presencia de hipotonía uterina transitoria trans quirúrgica.

cinco horas después de la finalización de procedimiento quirúrgico, se decide extracción de catéter epidural por servicio de anestesiología. Se realiza tracción en posición decúbito lateral izquierdo, presentando resistencia. Se pregunta a paciente por sintomatología sugerente de enredo en raíz nerviosa, sin presentar alguna. Se realizan 3 intentos de retiro del catéter epidural por parte de personal de anestesiología sin presentar éxito, 2 de estos intentos con la paciente en decúbito lateral y último intento en posición sedente.

Se decide interconsulta con servicio de neurocirugía. Paciente se traslada a clínica cercana y se realiza interconsulta, esperando el regreso a su clínica de origen. Durante traslado de paciente se consulta bibliografía para normar conducta a seguir sobre caso.

El servicio de neurocirugía menciona que paciente no presenta déficit neurológico, no ameritando realización de estudios de imagen ni tratamiento quirúrgico, solo en caso de rechazo y/o desarrollo de proceso infeccioso.
Paciente regresa a la unidad el día 13 de abril de 2023 a las 18:00 horas encontrándose aun catéter epidural, por lo que se decide ingreso a tococirugía el día 14 de abril de 2023 a las 8:00 horas.

Pasa paciente a sala de quirófano, se realiza monitoreo tipo I (presión arterial, frecuencia cardiaca, pletismografía, electrocardiograma continuo) y en posición decúbito lateral izquierdo se realiza asepsia/antisepsia y se procede a hacer tracción sostenida y suave de catéter epidural, encontrando aun resistencia a la tracción, paciente sin sintomatología a la tracción del catéter.

Se procede a pasar solución estéril por catéter previa aspiración negativa, pasando solución sin resistencia, se intenta retirar encontrando nuevamente resistencia. Se coloca a paciente en posición sedente con apoyo de pies en banco y se procede a pasar nuevamente solución estéril, se intenta retirar nuevamente con tracción suave, presentando moderada resistencia y se muestra extracción paulatina del catéter hasta su extracción completa.

Se aprecia nudo verdadero a 1 cm de la punta del catéter (Figura 1), presentando permeabilidad de fenestración distal de catéter y sin pasar sobre orificio final de catéter (Figura 2).

Se muestra catéter completo retirado a paciente. Se mantiene en observación a la paciente en un periodo de 12 horas, sin presentar parestesias, dolor ni otra sintomatología de origen neurológico. Pasa a piso de ginecología y obstetricia para continuación de recuperación de puerperio, posteriormente es dada de alta por parte del servicio de ginecología y obstetricia, sin reportar eventualidades durante su estancia. Se da cita a ginecología y obstetricia 7 días posteriores sin presentar sintomatología neurológica. Un año posterior a evento, se realiza seguimiento y paciente niega sintomatología neurológica.

Discusión
La incidencia de anudamiento de catéter epidural se ha reportado en un 0.0015%(2).
Se han asociado algunos factores al anudamiento de catéter epidural, como la introducción de más de 5 centímetros del catéter en espacio epidural (3,4,5), en nuestro caso, el catéter se introdujo a una profundidad de 10 cm.

La mayor parte de casos clínicos publicados relacionados con esta complicación, no mencionan la profundidad de inserción del catéter epidural (1), a pesar de que este es uno de los aspectos más importantes a cuidar para reducir la incidencia del anudamiento y atrapamiento de catéteres en el espacio epidural.

Los catéteres atrapados o anudados se reportan con mayor frecuencia en mujeres de edad media, especialmente durante el trabajo de parto o cesárea(1), al igual que la paciente descrita en este caso clínico.

Una revisión sistemática de reportes de caso hace las siguientes recomendaciones(1):

1) Si se sospecha de atrapamiento del catéter, se debe realizar prueba del catéter con solución salina para comprobar la permeabilidad. Si la prueba falla, hay un riesgo alto de que se haya anudado el catéter.
2) Tomografía lumbosacra es de elección, debido a que la radiografía de columna lumbosacra puede no identificar el nudo. La investigación radiológica no siempre es requerida.
3) Generar tracción suave en el catéter.
4) La tracción inicial debe de realizarse en decúbito lateral. Si esto falla, un segundo intento debe realizarse un segundo intento en la misma posición de la inserción del catéter.
5) Si el segundo intento falla y el paciente tiene síntomas neurológicos, se debe remover mediante cirugía.
6) Se puede realizar el retiro del catéter colocando al paciente en posición prona durante la extracción quirúrgica.
7) Si el catéter presenta ruptura y el paciente esta asintomático, se puede dejar el catéter in situ después de dar el asesoramiento necesario.

En nuestro caso se inició con la tracción suave y gentil del catéter en concordancia con las recomendaciones de la bibliografía (1), además de buscar activamente sintomatología neurológica al momento de hacer la tracción.
El catéter se puede enredar con raíces nerviosas, vasos sanguíneos, fascia lumbar, arcos vertebrales posteriores, procesos vertebrales y articulaciones facetarias (5). Los estudios de imagen como radiografía y tomografía computarizada se deben de realizar si el paciente presenta dolor radicular, parestesia y otros síntomas neurológicos que se presenten durante la extracción y tracción sobre el catéter (6,7). Al realizar tracción del catéter la paciente no presentaba ninguna sintomatología, por lo que en este caso no se requirió la realización de estudios de imagen.
El seguimiento posterior al retorno de la paciente a la clínica se intentó nuevamente con tracción sostenida y suave además de comprobación de permeabilidad del catéter con solución salina como menciona la mayoría de la bibliografía acerca del tema (1), logrando retirar el catéter sin complicaciones.

Se menciona en una revisión sistemática que la posición del paciente al momento del retiro no fue mencionada en un 39.2% de los casos analizados (1), en nuestro caso el retiro fue en decúbito lateral izquierdo, la misma posición que tenía la paciente al ser introducido el catéter epidural.

Además del seguimiento inmediato realizado a la paciente, se pudo contactar con la misma en el periodo de 1 año, realizando evaluación neurológica sin encontrar sintomatología sugerente de lesión nerviosa.

Actualmente como medidas recomendadas para disminuir la incidencia del anudamiento de catéteres epidurales incluyen limitar la longitud de inserción del catéter a no más de 5 cm dentro del espacio epidural (3,4,5) y realizar técnica de inserción del catéter de manera cuidadosa con avance lento y controlado (8).

Conclusión
A pesar de que el anudamiento de catéter epidural es una complicación poco frecuente, su ocurrencia obliga al anestesiólogo conocer de medidas preventivas y el algoritmo de manejo ante la dificultad o imposibilidad de extracción.

Los mensajes clínicos más importantes sobre esta complicación son los siguientes:
• La profundidad de inserción del catéter epidural parece ser el factor modificable más importante. Al limitar el avance a no más de 5 cm dentro del espacio epidural, se reduce el riesgo de anudamiento y atrapamiento del catéter epidural.
• Ante un atrapamiento del catéter epidural, el manejo para el retiro debe ser por pasos y no debe ser forzado debido al riesgo de ruptura del catéter, iniciando con la confirmación de permeabilidad con solución salina, intentar tracción suave en la misma posición que fue la inserción y evaluar activamente síntomas neurológicos en cada intento. La ausencia de síntomas neurológicos al traccionar el catéter permite continuar con maniobras conservadoras antes de seguir con el tratamiento quirúrgico.
• Actualmente solo existen recomendaciones de manejo derivadas de casos clínicos o serie de casos clínicos, no de ensayos clínicos controlados, por lo que el nivel de evidencia en cuanto a tratamiento y medidas preventivas aún es bajo.

Es importante ampliar el conocimiento dentro de esta complicación para crear nuevas estrategias de prevención y manejo estandarizadas para cuando sucedan estos casos.

CONSENTIMIENTO INFORMADO
Se obtuvo consentimiento informado por escrito del paciente para la publicación de este reporte de caso y las imágenes asociadas.

CONFLICTO DE INTERESES
Los autores declaramos no tener conflicto de intereses.

Referencias:

1 EKhadka B, Sharma A, Regmi A, Ghimire A, Bhattarai PR. Removing knotted or stuck epidural catheters: a systematic review of case reports. Anesth Pain Med (Seoul). 2023; 18(3):315-324. DOI: 10.17085/apm.23013
1. Chang PY, Hu J, Lin YT, Chan KH, Tsou MY. Butterfly-like knotting of a lumbar epidural catheter. Acta Anaesthesiol Taiwan. 2010; 48(1):45-8. DOI: 10.1016/S1875-4597(10)60010-0
2. Lee YH, Hwang HY, Sim WS, Yang M, Lee CJ. Breakage of a thoracic epidural catheter during its removal -A case report-. Korean J Anesthesiol. 2010; 58(6):569-72. DOI: 10.4097/kjae.2010.58.6.569
3. Hermanides J, Hollmann MW, Stevens MF, Lirk P. Failed epidural: causes and management. Br J Anaesth. 2012; 109(2):144-54. DOI: 10.1093/bja/aes214
4. Hajnour MS, Khokhar RS, Ejaz AA, Al Zahrani T, Kanchi NU. Difficulty in the removal of epidural catheter for labor analgesia. Saudi J Anaesth. 2017; 11(1):117-119. DOI: 10.4103/1658-354X.197353
5. Gozal D, Gozal Y, Beilin B. Removal of knotted epidural catheters. Reg Anesth. 1996; 21(1):71-3. DOI: 10.1136/rapm-00115550-199621010-00012
6. Jongleux EF, Miller R, Freeman A. An entrapped epidural catheter in a postpartum patient. Reg Anesth Pain Med. 1998; 23(6):615-7. DOI: 10.1016/s1098-7339(98)90091-8.
7. Suvarna K, Anusha LJ, Illickal AA, Arjun A. Strategies to overcome a stuck epidural catheter: A case report. JCA Advances. 2024 Dec;1(3–4):100062. DOI: 10.1016/j.jcadva.2024.100062